Twitter: 5 formas de identificar a un troll y 5 consejos para librarte de él



Twitter se ha ido convirtiendo en una de las redes sociales favoritas para aquellos cuya relación con el resto de internautas abunda en prácticas como el insulto, la difamación, el acoso, la calumnia e incluso la amenaza. Los trolls de Twitter suelen tener unas características fáciles de reconocer y hay varias formas eficaces de evitar que nos molesten.
5 formas de identificar a un troll en Twitter
No todos los trolls de la red de microblogging muestran todas estas características. Muchos sólo se identifican con una de ellas. Los peores son los que más características acumulan de las que comento a continuación:
  • No buscan dialogar: sólo provocar para llamar la atención. Lo más habitual es que aborden a los demás usuarios a base de ataques o impertinencias cuyo fin es conseguir que los demás les entren al trapo y se rebajen a su nivel. Ese nivel incluye todos los métodos rastreros para cabrear al otro y hacer que pierda los papeles.
  • Suelen dirigir sus ataques contra cuentas con muchos seguidores. Los trolls saben que entre los usuarios más influyentes tienen más opciones de conseguir llamar la atención, y por eso suelen fijar en ellos sus ataques. Algunos famosos han acabado cerrando sus cuentas de Twitter al verse abrumados por los ataques de los trolls.
  • Suelen tener fijación por ciertos usuarios concretos, a los que llegan a acosar. Los usuarios acosados suelen ser los que más equivocadamente afrontan la amenaza de los trolls, prestándoles atención e incluso enzarzándose con ellos en discusiones que suelen acabar en cruces de insultos y otros escenarios en los que el troll siempre lleva las de ganar, ya que carece de escrúpulos y le importa poco su reputación.
  • Los principiantes usan el ataque sistemático para trepar. Con mucha frecuencia los trolls que inician su andadura en Twitter buscan a un cierto perfil de usuarios -ideológico, social, económico o religioso- contra el que lanzan ataques sistemáticos. Es muy fácil encontrar a trolls con muy pocos seguidores pero que siguen a muchos usuarios, y cuya actividad consiste en pasarse todo el día provocando, insultando e incluso amenazando a otros, con el fin de que alguien les conteste y empezar a captar seguidores con la trifulca.
  • Se sienten crecidos cuando alguien les entra al trapo, y lo dicen. Cuando un troll consigue que una de sus víctimas se enzarce con él, a menudo lo comenta en su perfil como si fuese una hazaña (sobre todo si la víctima es alguien famoso). He visto a trolls reconocer sin tapujos lo complacidos que se sentían de estar sacando de quicio a sus víctimas. Que sus víctimas les obsequien con su tiempo y atención es algo que anima a los trolls a seguir abusando de ellas en un constante empeño por hacer que lleguen al límite de su paciencia.
5 consejos para conseguir que un troll te deje en paz
Una vez vistas las características más habituales de los trolls tuiteros, os doy una serie de consejos útiles para hacerles frente:
  • Si tienes dudas de si tu interlocutor busca provocarte, revisa su perfil. Echando un vistazo a sus tuiteos podrás comprobar si tiene una forma educada de relacionarse con los demás usuarios o no, y podrás decidir si merece la pena contestarle.
  • Si te insulta no le contestes. Es una máxima que debería ser aplicada por todos los tuiteros: no tiene sentido intentar dialogar con quien te falta al respeto mediante insultos, mofas o calumnias. Quien se vale de métodos tan rastreros no quiere dialogar contigo, sólo busca humillarte.
  • Ignórale. Puesto que lo que buscan es llamar la atención, la mejor forma de hacer frente a los trolls es ignorarles y esperar a que se cansen. Es una torpeza contestar o incluso devolerle el follow a un troll en la creencia de que puedes contentarle.
  • Bloquéale. Si ignorar al troll no ha servido para que te deje en paz, puedes impedir que te siga. Twitter ofrece la opción de bloquear a usuarios, de tal forma que ya nunca más recibirás las menciones que te hagan. Una vez bloqueado el troll ya no podrá seguir tus actualizaciones, contestar tus tuiteos ni retuitearlos.
  • Si es necesario, denúnciale. En los casos más graves puedes denunciarle a Twitter -aquí te explico cómo hacerlo- para que le suspendan la cuenta. Si el troll en cuestión está publicando tus datos personales o lanzanzo contra contra ti graves amenazas, además de lo anterior también presentar denuncia contra él en una comisaría de Policía o cuartel de la Guardia Civil.

¿COMO SON LOS TROLL EN LA REALIDAD?

Los trolls suelen parecer gente amable hasta que les contradices. Suelen poner fotos cogidas al azar del banco de imagenes de google. Pero este es el aspecto real de los trolls:


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Esta infografía ayudará a identificar y combatir a los villanos y trolls de la red social. Conocerán las características, tácticas y cómo defenderse de los trolls que tanto abundan y perturban las páginas webs, buscando arruirnarte el día simplemente porque quieren y pueden hacerlo.


TROLLS Y FLAMERS, ESOS ENEMIGOS DE INTERNET


Eran los enemigos de David el Gnomo pero su popularidad ha trascendido también al entorno digital. Los trolls aparecen para añadir leña al fuego en cualquier rincón de Internet, dispuestos a crear polémica o romper una atmósfera agradable a cualquier coste. ¿Pero qué más se sabe de ellos?
Definiendo trolls y flamers
La palabra troll recibe mucha relación en Internet con la historia de David el Gnomo. De hecho son la misma cosa pero en un entorno diferente. Así, esta palabra en el mundo digital, se refiere a aquellos usuarios que participan en la Red con el objetivo de crear una provocación y controversia. Esto crea reacciones previsibles en los usuarios bien sea por divertimiento o bien por otros fines, como pueden ser los intereses comerciales de la competencia cuando se habla de una marca. Este hecho, en ocasiones, trasciende hasta convertirse en flame wars, provocadas por los llamados flamers, que podría bien ser un sinónimo de los conocidos como trolls. Un flame es un mensaje hostil que se envía sin ningún fin constructivo. La consecuencia de diferentes flames consecutivos, enviados de un usuario a otro, puede desencadenar lo que es conocido como flame war o guerra de flame, creando momentos de crispación auténtica en la comunidad.
¿Cómo controlar a un troll o flamer?
Tanto los webmasters como los community managers saben bien lo que es lidiar con estas figuras de la Red continuamente. Es difícil contraatacar, pero también mantenerlos controlados. Están para perjudicar y no les va a importar las consecuencias que puedan crear, lo que aumenta exponencialmente los riesgos que pueden asumir y las posibilidades de perjudicar el entorno que atacan.
Los trolls pueden actuar de formas diferentes, lo que obliga a disponer de una estrategia distina a la hora de atacarles. A pesar de ello, la estrategia que mejor funciona es la de ignorarles, ya que en el caso de responderles se le está ofreciendo aquello que buscan y alimentando la polémica, mientras que si ningún usuario les responde, simplemente no existen. Esto es sencillo de entender, sin embargo, no todos los usuarios de la comunidad lo pueden tener en cuenta o son capaces de hacer caso omiso a según qué comentarios, lo que al final acaba haciendo estallar la polémica.
Ahora bien, una vez se ha encendido la mecha ¿qué se puede hacer? Básicamente existen dos opciones. La primera de ellas es reportar el comentario si se trata de un comentario que lo permita (insultos, descalificaciones, etc.); la segunda, para cuando no hay palabras mal sonantes y es una opinión -guste o no-, es responder desde un modo educado con otro punto de vista. En este caso, ya se sabe que se corre el riesgo de encender la polémica, pero siempre puede quedar la esperanza de hacer posible que el usuario razone y que descubra que simplemente tiene una visión equivocada de la situación en un momento puntual.
En el segundo caso es probable que el troll se vuelva más agresivo y contraataque con un mensaje aún más agresivo y mal sonante. En este caso y si el mensaje es ofensivo, se puede reportar como se ha indicado en la primera solución anteriormente aportada, pero con la ventaja de que se le ha dado una oportunidad. De esta manera, se puede marcar como spam y se evitará que el mismo troll siga molestando (aunque hay que estar preparados para su vuelta a través de otras cuentas de correo electrónico, empezando de nuevo el proceso).
Si lo que ocurre es que su mensaje no es agradable pero no existen razones para reportarlo, lo mejor será hacer caso omiso del mismo para no crear polémica y crispación entre la comunidad, el valor más importante a proteger ante cualquier situación como garantía de subsistencia de un rincón en Internet.
Y si eres usuario
No te dejes llevar por un troll. Está para provocar y agotar tu paciencia. No permitas que termine con tu energía porque no conseguirás llegar a ningún objetivo si no funciona con el primer y segundo mensaje. Piensa si realmente merece la pena ponerse de mal humor sin poder llegar a ningún fin.
Para preservar el mejor ambiente dentro de la comunidad y seguir manteniendo conversaciones y mensajes interesantes para todos, lo mejor es hacer caso omiso de los mensajes que tengan lugar en la dirección contraria.